Un pedido de $150 no se siente como un gasto grande. Por eso rara vez lo anotamos, lo recordamos, o lo sumamos con los demás. El problema es que rara vez es un solo pedido al mes.
Si pides delivery dos o tres veces por semana, el total mensual sube más rápido de lo que parece — y casi nunca aparece como una sola línea en tu cabeza, sino como muchos "no es para tanto" repartidos en distintos días.
Una forma sencilla de verlo de verdad: la próxima vez que sientas el antojo, antes de decidir, revisa cuánto llevas gastado en delivery ese mes. No para culparte — solo para tener el número real enfrente antes de sumarle uno más.
Esa es, en el fondo, la otra mitad de lo que hace Ya Mero: no solo te da el ritual del pedido, también te muestra cuánto te habrías gastado, para que el número deje de ser invisible.